Lagoh y Gran Vía de Vigo, primeros activos en España con la certificación Shore Gold
Los dos centros comerciales acaban de obtener este estándar internacional que avala la seguridad, preparación y resistencia de un complejo ante emergencias y cuenta con una validez temporal de tres años.
Los centros comerciales Lagoh (Sevilla) y Gran Vía de Vigo, de Hlre Socimi y que gestionamos desde Arker, se han convertido en los primeros activos en España en obtener la calificación Shore Global Risk con la categoría Gold, el máximo nivel de este estándar internacional que evalúa la capacidad de los inmuebles para anticipar, gestionar y responder a riesgos operacionales a través de un modelo de mejora continua.

Para Luis Barajas, director técnico de Arler: «Tradicionalmente, en el ámbito del retail, la seguridad se ha tratado como un área eminentemente operativa, cuyo alcance se limitaba casi de forma exclusiva a la protección del visitante, la prevención de hurtos y la respuesta puntual ante emergencias. En este sentido, en Arker trabajamos en parametrizar y medir los riesgos para hacer de la seguridad un proceso integral y no aislado, que sea optimizable y permita minimizar contingencias y fortalecer el rendimiento general del activo.»
Obtener esta certificación ha sido «la consecuencia de entender los centros comerciales como ecosistemas vivos, que requieren una explotación basada en datos y en una evolución en el tiempo», además de necesitar de una altísima implicación de sus respectivos equipos técnicos. Barajas lo considera «un hito histórico» al ser los primeros activos de cualquier tipología en nuestro país en lograr este sello internacional. Su consecución supone «un punto de partida» hacia la excelencia en la seguridad física, la protección de las infraestructuras y la gestión de los flujos de visitantes.
La certificación, otorgada por Safe Asset Group, organismo de origen sueco, tiene una validez temporal de tres años y exige a los centros acreditados someterse a auditorías periódicas y seguimiento anual, con tal de garantizar que los protocolos no se mantengan en papel, sino que se ejecuten e integren en la operativa diaria. En palabras de Luis Barajas, les obliga a evaluar constantemente los procedimientos, realizar simulacros y adaptar sus políticas a los nuevas amenazas emergentes, con tal de revalidar y elevar la calificación.
Es, además, complementaria a otros sellos como Breeam o Leed, que evalúan principalmente la sostenibilidad medioambiental, la eficiencia energética y el impacto del edificio en el entorno. A diferencia de ellos: «Shore se centra en la resiliencia física, la seguridad integral y la gestión de las contingencias». De hecho, los dos centros ya cuentan con Breeam En Uso con la categoría de Doble Excepcional.
Shore aporta «control, rigor operacional y tranquilidad» y «nos ayuda a reducir el perfil de riesgo y minimiza la probabilidad de incidentes graves que puedan interrumpir la actividad o dañar la reputación del activo, aspectos de gran valor para inquilinos y propiedad». Ofrece, pues, garantías de un entorno seguro al visitante y, de cara a los operadores, proporciona «un valor diferencial muy claro», al suponer que los bienes, sus empleados y sus ventas tienen garantías de protección y continuidad de negocio.
Respecto a las rentabilidades, la ecuación es directa: menor riesgo operacional significa menores costes derivados de eventualidades, mejor negociación de primas de seguros y mayor capacidad de atracción de flujo de visitantes y comerciantes.
«La seguridad bien gestionada es rentabilidad a corto, medio y largo plazo».